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CARTA DE LAS PREGUNTAS.
¿Son con Jorge Julio López muchos mas de 30.000 desaparecidos? Si, lo son y lo serán por más que algún milagro los reaparezca. Y por eso no habrá perdón, porque se ha transformado en una especie de milagro que se haga realidad lo que deben y debemos hacer.
¿Que pasa señor? ¿Por qué esta ciudad se desmorona entre plazas frente a la fe del oro mientras hay hospitales llenos de dolor?
¿Que película espeluznante nos ponen frente a los ojos, que personajes forman nuestro rol?
¿Cuántos muertos hacen falta? Ya no quiero formular mas esa pregunta alzando mi voz.
Una inhumana omisión me ha vaciado la cabeza, siento que me estoy olvidando de tantos, de tantos… ¿cuantos?, ¿cuantos?
¿A usted señor que le produce? ¿Haber si compartimos el mismo dolor?
¿A usted no le produce una especie de socorro en la conciencia? ¿Un minuto sin paz y sin amor cuando ve por la televisión que otro mas callo? De esos minutos esta lleno el mundo, reconozco que no tenemos la capacidad mental para recolectar y archivar cada uno, pero si creo, los que nos rozan la frente con un beso de despedida?
¿Señor, estamos destinados a olvidar y a no ver? ¿A usted le hablo señor, que está en su quinta bebiendo café, armónico, sentado, despreocupado?
¿Esta despreocupado? ¿Reconoce a los jóvenes que murieron en Malvinas? Yo si, porque a la distancia son hermanos míos, a veces padres, a veces tíos. Pero no importa cual sea el lazo deben ser hermanos míos, ¿usted los siente hermanos, pero de verdad le pregunto? ¿Entonces, si no es así, como puede luchar por un país, una nación, un pueblo?
¿Son con López muchos mas 30.000?
¿Y con Fuentealba?
¿Y con cada uno que se muere en un hospital que no tiene ni para gasas?
¿Y con cada uno que muere de hambre?
¿Usted no puede hacer nada, no sabe hacer nada, no quiere hacer nada o no debe hacer nada? ¿Respondame, se lo ruego, así veo que hago, si voy a mi casa y me quedo quieto o salgo a la calle a decirle a la gente lo que pienso?
¿Respondame, se lo ruego, hay un pedazo de gente en ese alma?
¿Y ahora con fuentealba?
Disculpe mi ignorancia, solo trate de darle una respuesta a la tragedia cotidiana.
¿Ahora yo le pregunte, no cree que esta sea una dictadura mas descarada que cualquier otra?
Una mezcla de hipocresía, ironía y superávit en la canasta familiar, una gota de mala educación, de leyes como parches, de procesos de reorganización. Mil litros de asistencialismo de las partes gobernantes, un pizca de negociación. Una cucharada de lucro con los derechos humanos, un porcentaje de manipulación mediática y oficialismo, una porción de evasión. Creo, es la receta perfecta para hundirnos como si tuviéramos una roca atada al cuello.
¿Señor, la ultima pregunta? ¿Tenemos una roca atada al cuello? Porque si es así, yo me la quiero sacar, pero antes le quiero preguntar usted, porque pretendo mantener el respeto mutuo. ¿Usted me tiene respeto? Porque si no es así usted su hunde con la misma roca con la que yo me hundo.
Lucas Caricato Sábado 7 de abril de 2007.
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